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Veinte años, uno de luz y diecinueve de sombras

Antigua plantilla/Hérculescf100.com

En 2005 el Hércules regresa a Segunda división y en 2010 se logró el ansiado regreso a Primera división. Todo parecía de color de rosas, pero la realidad era e iba a ser distinta. 

Con todo el mundo contento, los rumores de amaños para lograr el ascenso se fueron disipando, y la llegada de nombres de gran calibre como Trezeguet, Valdez o Drenthe ilusionaba a los aficionados. En la segunda jornada, el Hércules asaltó el Camp Nou, ganando 0-2 con goles de Valdez. El equipo iba bien, pero de repente comenzó a bajar su rendimiento. Con el tiempo se supo sobre los impagos a los jugadores y las malas condiciones de las instalaciones. Como era de esperar, el club descendió.

A partir de ahí fue encadenando malas temporadas. En el año 2014 descendió a Segunda B, y desde entonces no ha vuelto al fútbol profesional. Poco a poco, los aficionados empezaron a echarle en cara la mala gestión a Enrique Ortiz y al director deportivo Javier Portillo. El club estuvo varias veces a punto de subir a Segunda mediante los playoff, pero cada temporada que pasaba parecía más difícil. Y de esa manera, debido a la reestructuración por parte de la federación, el Hércules CF cayó al abismo de la cuarta categoría del fútbol español.

En esta difícil temporada, en la que todo equipo de Segunda B luchaba por sobrevivir al cambio, el Hércules terminó en cuarta posición, lo que le supondría poder pelear por estar en Primera RFEF. En ese grupo definitivo, 2 de 7 ocuparían plaza de Primera la siguiente temporada; el club blanquiazul terminó tercero, por detrás de Cornellá y Llagostera, por solo un punto de diferencia. Lo que todos en Alicante temían terminó ocurriendo; nunca en la historia habían caído tan hondo. 

La temporada 21/22 tuvo sus altibajos. Con Sergio Mora a los mandos, actualmente entrenando en el fútbol base del CD Colegio El Valle de Alicante, logró alcanzar los playoff de ascenso, con una quinta posición. El equipo comenzó la temporada con serias dudas, pero a mitad de temporada lograron disiparlas y llegaron a colocarse en primera posición. Por desgracia para ellos, un mal tramo final les dejó colocados en la quinta plaza. Este año hubo sedes fijas para disputar el ascenso. Los alicantinos contaban con la suerte de que el Rico Pérez sería una de las tres sedes. Pues bien, el Hércules perdió a las primeras de cambio, en casa, contra la Unión Adarve de Madrid, lo que supuso la destitución de Sergio Mora.

La llegada de Ángel Rodríguez empeoró las cosas. El club llegó a estar en puestos de descenso a Tercera RFEF, y en diciembre fue destituido. Lolo Escobar tuvo la difícil tarea de coger a un Hércules casi desahuciado. Logró mantenerla en la categoría, terminando séptimos, pero no fue suficiente para mantener su cargo, ya que el objetivo era el ascenso. 

Llegada la temporada 23/24, una afición, que pese al descontento con la directiva, seguía apoyando al equipo, carecía de esperanzas. Rubén Torrecilla tenía la tarea más complicada de la historia de este escudo y, ante todo pronóstico, logró lo inesperado. Ganó la liga en la última jornada, con un estadio a rebosar, con casi 30.000 personas, sacándole dos puntos de ventaja al CE Europa. La celebración en las calles de Alicante fue apoteósica, muchos años sin poder celebrar absolutamente nada, y un rayo de esperanza de cara a una futura vuelta al fútbol profesional.

Con toda esa ilusión comenzó el curso en Primera RFEF. Fue una temporada con buenos partidos, un buen comienzo, estando en segunda y tercera posición por un tiempo, pero un tremendo bajón final supuso terminar en décimo segunda posición, a once puntos del play off. 

Pese a ello, este año se ha seguido apostando por Rubén Torrecilla. Por desgracia para él, se notaba el desgaste, y la pérdida de confianza por parte de cierto sector del vestuario, acompañado de momentos en puesto de descenso, propició su destitución en noviembre. La llegada de Beto Company revitalizó al equipo, hizo soñar con alcanzar los play off de ascenso, pero la incapacidad de ganar fuera de casa ha ido mermando las posibilidades. A falta de tres jornadas, el Hércules está a nueve puntos de los play off de ascenso, lo que deja a Beto pendiente de un hilo, y al club de nuevo sin esperanzas de volver al fútbol profesional.

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