Cómo pasa el tiempo
Los años pasan y el fútbol es un buen medidor de ello. El Gimnàstic de Tarragona, club histórico, lleva años pululando por la tercera categoría del fútbol español. De 2007 data su última campaña en primera división.

En 2016 se clasificó a los play-offs de ascenso a primera; en aquel entonces, un gol de Kenan Kodro y tres de Mikel Merino para Osasuna dejaron al club tarraconense sin posibilidades de ascenso. Tres años después, en 2019, descendió a los infiernos de la tercera categoría.
Los malos resultados deportivos, sumados a los distintos cambios de entrenadores, han provocado problemas graves con su afición en esta temporada. Ciertos ultras vandalizaron los coches de varios jugadores, que se encontraron sus vehículos con las ruedas pinchadas. Los Mossos d’Esquadra están llevando a cabo la investigación de los hechos. El suceso ocurrió después de la derrota ante el Tarazona. Los jugadores y el entrenador Pablo Alfaro se encontraron con el destrozo a la vuelta. Se ve que los vándalos se colaron en las instalaciones del Nàstic para provocar el destrozo.

La directiva ya prepara la próxima temporada con el fin de llevar este gran club de vuelta al fútbol profesional. Una directiva que está descontenta con la federación de fútbol de Catalunya y que está luchando por unas nuevas elecciones. Tantos frentes abiertos que multiplican las complicaciones y que hacen tambalear la estructura de este escudo.
El Nàstic visita Alicante en la última jornada con el fin de mantener la categoría, ya que está a un solo punto del descenso.